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jueves, 1 de octubre de 2015

5 ACCIONES IMPRESCINDIBLES PARA CONSTRUIR TU MARCA PERSONAL

Ya hemos hablado de lo importante que es para cualquier escritorconstruir su propia marca personal y también de las reticencias quetienen algunas personas a esforzarse en hacerlo. Esta, en cambio, va a ser una entrada más práctica porque os quiero hablar de algunas herramientas útiles y sencillas que te van a permitir construir tu marca personal o, lo que es lo mismo, llegar a ser más conocido tanto por los lectores como por las posibles editoriales que pueden interesarse por tu novela.



Escribir es un vicio solitario y muchos de nosotros hemos dudado antes de atrevernos a dar el paso de dar la cara; pero la realidad es que, una vez que hemos publicado nuestro libro, es importante visibilizarnos si queremos llegar al mayor número de personas. Si no quisiéramos hacerlo, no vamos a engañarnos, guardaríamos nuestras historias en algún cajón.

Cuándo tengáis dudas sobre la importancia de crearos vuestra marca personal pensad en este dato: hace poco leí que en un estudio de la Federación de Editores de España se destacaba que los dos factores más decisivos para los lectores a la hora de comprar un libro son:

1.- La temática del libro.
·         Primero en una descripción general (novela negra, romántica, juvenil, etc...)
·         En segundo lugar revisando la sinopsis de la contraportada del libro.
2.- El autor.

A mí, al menos esto me hace reflexionar la importancia que tiene nuestra identidad como autores. Una identidad, además, que construimos día a día, cada vez que nos comunicamos, sea de forma premeditada o no. Por eso, para poder crear nuestra propia marca y ser auténticos (si no lo somos, si se nos ve el cartón, esto a la larga resulta perjudicial) necesitamos dos cosas fundamentales:
  • Conocernos a nosotros mismos y, desde ahí, 
  • Comunicarnos con los demás.



Conocernos a nosotros mismos:
¿Qué nos hace diferentes a otros autores? Tanto en lo personal como en lo literario. Si nos conocemos bien y, después, lo sabemos trasmitir, nuestra marca no se quedará, simplemente en el periodo de la promoción de nuestra primera novela (o de las demás), sino que exteriorizará quienes somos realmente. Por ello, lo principal en este caso es:
  • Ser auténtico: no crearnos un personaje ni cosas por el estilo, sino ser nosotros mismos, esa piel en la que nos sentimos cómodos. Dar nuestras opiniones sin miedo porque, al fin y al cabo son las nuestras y siempre es más fácil que alguien entienda a una persona que tiene su propio criterio a tratar de empatizar siendo una persona tibia y de opiniones variables.
  • Ser real: y, te preguntarás a qué me refiero exactamente con ser real. Pues a tener nuestra propia identidad. Firmar las opiniones con nuestro nombre, sin miedo, publicar dando la cara por nuestra obra, mostrar nuestra foto en las redes sociales, en tu blog, etc... Hay muchas personas que prefieren poner como perfil la portada de su libro, un paisaje, un personaje de comic... Es una decisión personal, pero ir de cara, diciendo quienes somos y cómo, nos hace más humanos, más reales. Demuestra que somos personas de las que uno se puede fiar.

Comunicarnos con los demás:
En la actualidad contamos con muchas herramientas a través de las cuales poder comunicarnos. Hay que saber aprovecharlas pero, sobre todo, poder disfrutar con ellas es fundamental para darle continuidad y un hilo conductor.

Las redes sociales son, posiblemente la manera más inmediata y más cercana de poder comunicarnos con nuestros potenciales lectores. En primer lugar, a través de nuestro perfil (personal o profesional; es una cuestión de elección de cada uno) podemos mostrarnos como somos pero, a través de otras herramientas como las páginas, los grupos, etc... se consigue algo mucho más importante, interactuar con los demás. Por eso te propongo que te construyas tu perfil y, si quieres, también una página (ya os dije que es mejor hacer una página tuya que de tu novela porque escribirás otras novelas y te molestará tener que empezar de cero; pero también te debo decir que yo tengo la página de La proposición de Carola en el FB y además de que me está ayudando a recopilar todo lo que ha ido surgiendo a partir de la novela, me ha permitido interactuar y me estoy divirtiendo tanto con ella que aun no he encontrado el momento de cambiarla y ponerla a mi nombre.


En cualquier caso, los pasos básicos para comunicarnos en la búsqueda de una marca personal, son:

  • Tener un blog: hemos hablado de ello al comienzo de este blog, cuando expliqué las razones por las que yo abría uno y por qué os aconsejaba que hicierais lo mismo, pero lo cierto es que creo que es esencial para transmitir tu diferencia y construir nuestra propia voz. No te tiene que dar miedo contar tu historia porque, como te he dicho: es la tuya y es esencial ser autentico. Yo, por ejemplo os hablo mucho en este blog sobre el proceso de publicación de mi novela “La proposición de Carola”. Y es normal: no hubiera podido lanzarme a un blog sobre marketing para escritores novatos si antes no hubiera probado qué cosas funcionan y cuales, en cambio, no lo hacen.
  • Es cierto que estas dos herramientas deben conhabitar ya que, además de crear buenos contenidos para tu blog, es importante que después lo muevas por las redes sociales para conseguir lectores que tengan ganas de leer tus post porque les aportan cosas y te diferencian del resto.
  • Construyete una red de contactos: antes los contactos eran exclusivamente personales (familiares, amigos, entorno más lejano...). Posteriormente nos extendimos consiguiendo contactos en el correo electrónico que nos permitian llegar a personas más distantes. Pero es que, ahora, contamos con facebook (se nota que soy una fan de esta red social) con twitter (soy mucho más novata pero intento ir poniéndome al día), con instagram (aún he avanzado poco en esta red. Una treintena de publicaciones, nada más), con Google + y otras que aún estoy en fase de ir descubriendo (goodreams, pinterest, linkedin, etc...). El objetivo, en realidad es el mismo (extender la red poco a poco, forjar relaciones personales con unos, aprender de otros, contactar con personas relevantes en este mundo como autores, críticos, editores...). Solo tienes que encontrar en cual/es te encuentras más cómodo e interactuas mejor.
  • Y, por supuesto, todo esto sin olvidar que hay vida más allá de la pantalla de nuestro ordenador y nuestro móvil. Que no hay mejor manera de comunicarnos y contactar con los demás que el cara a cara. Ir a presentaciones, hablar con la gente, conocer sus opiniones, aprender de sus experiencias, compartir momentos y, en general, crecer...


En resumen: conócete a ti mismo y sé auténtico a la hora de transmitirlo y, también a la hora de comunicarte con los demás, ya sea a través de las redes sociales, de un blog, de tu red de contactos o, sobre todo, de tu mundo real. Solo con autenticidad conseguirás crear una marca personal con la que quieras identificarte durante mucho tiempo sin que se desdibuje. 


Y nunca olvides que crearla es una tarea que requiere tiempo, esfuerzo y, además, mucha paciencia, porque los resultados, desde luego no se ven de forma inmediata sino que esta es una carrera a largo plazo. Lo fundamental es no desesperar. Este es un camino pensado solo para corredores de fondo. Si vas a cansarte pronto no merece la pena que pierdas el tiempo. 

martes, 29 de septiembre de 2015

ALGUNOS ESCRITORES TIENEN PUDOR Y PÁNICO A TRABAJAR SU MARCA PERSONAL

Tenía previsto hacer hoy una entrada diferente pero el caso es que el viernes pasado escribí en este blog sobre los escritores y la importancia de construirnos una marca personal  y al leer algunas de las reacciones que ha provocado este artículo me han dado ganas de reflexionar sobre un asunto que tiene bastante miga. 



El post sobre escritores y marca personal es el que más visitas ha tenido en el blog desde que lo abrí el pasado 9 de septiembre. Cuando lo he consultado hace un momento lo habían leído ya algo más de 200 personas que para un blog recién nacido y que cuenta con menos de un mes de funcionamiento creo que es un número de personas nada desdeñable y, en cualquier caso, para que os hagáis a la idea es alrededor del doble que las demás entradas que he publicado hasta ahora. Desde mi punto de vista esto demuestra que el tema de los escritores y la marca personal, interesa bastante.

Lo que ocurre es que también es el primer post de este blog que ha sido recibido con una cierta polémica. Y eso me gusta, sobre todo porque me hace reflexionar sobre el asunto y también porque genera debate; aunque tengo que reconocer que me sorprende un poco que todavía haya tanta gente que considere que es una especie de pecado mortal que los escritores aspiren a hacerse un nombre en el mundo de las letras.



Colgué el enlace al artículo en media docena de grupos de facebook que creía que estaban formados por personas a las que este tema les podía interesar. Y así fue. Recibió bastante “Me gusta” y, como ya he dicho, fue leído por un par de cientos de personas pero, lo más interesante en este caso, ha sido las rápidas críticas que ha recibido. En realidad, solo por parte de 3 personas, pero me han dado ganas de aclarar mi opinión al respecto porque considero que este es un debate que muchos nos hemos planteado antes y muchos otros lo seguirán haciendo y la reflexión colectiva siempre puede aportar puntos de vista.

El eje principal de estas críticas viene a ser algo parecido a que “para ser un buen escritor” debemos abstenernos de publicitar nuestro trabajo porque los lectores, que son buenos detectives, nos descubrirán sin necesidad de que nosotros dediquemos nuestro tiempo a estas cosas. Un lector del blog, muy educadamente, la verdad, llega a decir que “…si tienes un producto muy bueno, se vende solo…”.



Yo no opino lo mismo. En cualquier otro ámbito profesional, creativo, artístico, etc... ni nos plantearíamos esto. Sabemos que por muy bueno que sea el producto que ofrecemos, siempre es positivo mostrar a los demás nuestro trabajo para que se pueda conocer. De hecho, los grandes escritores consagrados, esos a los que admiramos y leemos, se han sabido promocionar de muy diversas maneras. Unas veces lo han hecho ellos mismos; otras, a través de la gran labor de sus editoriales o sus representantes… En cualquier caso, se han distribuído, se han colocado en todas las librerías y en los estantes más visibles, han salido en suplementos culturales... Además, hoy en día tenemos la suerte de que las nuevas tecnologías y, sobre todo, las redes sociales y los blogs literarios nos han dado otra herramienta más desde la que poder promocionar nuestra obra. Una herramienta, además, “más democrática” (entendedme la ironía) ya que está al alcance de todos nosotros. 

Y eso no tiene nada que ver con lo que nosotros escribimos.

Porque son dos planos diferentes.



Todos nosotros, antes de publicar hemos dedicado tiempo, mucho tiempo, al solitario vicio de la escritura. Yo, por ejemplo, escribo desde que soy una niña. Todas las noches. Porque disfruto enormemente con ello y me hace feliz hacerlo y construir historias. Y estoy convencida de que en eso tampoco soy un bicho raro. Que son muchas las personas a las que les ocurre lo mismo.

Después de guardar muchas de estas historias en un cajón de tu escritorio, un buen día decides que es el momento de intentar publicar lo que has escrito. Y una vez que lo hemos conseguido a mí al menos no me cabe duda de que lo que todos queremos es llegar al máximo número de lectores posibles. Y eso no nos hace ni mejores ni peores escritores. Lo escrito, escrito está. Simplemente hemos decidido hacer el enorme esfuerzo de darle una oportunidad extra a nuestra historia, ya que en esta ocasión hemos decidido que en vez de guardarla en el cajón estamos deseando que otras personas nos lean y den vida a lo que hemos escrito. 

Y, no nos engañemos, no todo el mundo sirve para esto, porque visibilizarnos requiere mucho trabajo y esfuerzo pero creemos que merece la pena porque queremos que nuestra historia llegue a más personas. Queremos que nos lean. Queremos darle oportunidades a lo que hemos escrito para, como dice un compañero en un comentario llegar a “trascender” que, en el fondo, no deja de ser “que algo que estaba oculto comience a ser conocido”, es decir, empezar a construir la propia marca para que cuando alguien encuentre nuestro nombre en la portada de otra novela, sea una garantía de un estilo, de una calidad o de un tipo de literatura..



Al final, tengo la sensación de que todos buscamos lo mismo, solo que lo expresamos de diferentes maneras y recorremos caminos diferentes.

Yo seguiré contándoos como me va en éste viaje, porque la experiencia me está pareciendo muy enriquecedora y me está enseñando muchas cosas que quiero compartir con todos vosotros porque si también os sirven, todos saldremos ganando.

viernes, 25 de septiembre de 2015

EL ESCRITOR, SU NOVELA Y LA MARCA PERSONAL

Mi amigo Ecequiel Barricart publicó el año pasado un libro titulado “Tú eres Dios y tu marca personal tu religión” que os recomiendo leer, porque al menos para mí resultó un gran descubrimiento. 



En este libro, básicamente plantea que “La marca personal es la huella que dejamos a nuestro paso y aquello por lo que somos juzgados por los demás. Disponer de una marca personal fuerte y afianzada resulta imprescindible en un mundo hipercompetitivo como el nuestro, pues de ella dependerá que nos elijan a la hora de un ascenso, una contratación o bien, si somos autónomos, de encargarnos un proyecto profesional. Para ello debemos ser capaces de construirla y afianzarla a lo largo de nuestra carrera profesional, algo que no resulta fácil si no se dispone de los conocimientos o las herramientas adecuadas para ello”. 

Hasta que publiqué "La proposición de Carola"  siempre había pensado que esto tenía que ver con las empresas o con determinadas profesiones que necesitan “vender”. ¡Cómo si los libros no tuvieran que venderse, qué gracia!



La realidad es que en la definición de Ecequiel ya está dicho todo: también los escritores tenemos una gran necesidad de dejar una huella a nuestro paso y más en un mercado en franca expansión y evolución, como es la literatura, donde cada día se publican nuevos títulos que compiten en el mercado para llegar a los ojos y, sobre todo al corazón y a las emociones de nuestros potenciales lectores.

He leído que en España se publican anualmente más de 70.000 títulos y con la autopublicacion, plataformas digitales, globalización, etc... seguro que son bastantes más. Con estos datos en la cabeza es muy evidente, al menos para mí, que es imprescindible crear tu marca personal para conseguir que te conozcan a ti y, lo que es más importante, que se reconozca tu trabajo.

Si no tenemos una marca personal, no conseguiremos competir en medio de esa desaforada jauría. Nosotros también necesitamos “que nos elijan”, que elijan nuestra novela frente a la gran y variada oferta que existe a un click o en las librerías.



Tenemos que diferenciarnos del resto. Ser reconocibles. Y sé que es cierto que metidos en nuestro mundo de historias y proyectos muchas veces rechazamos el asunto de la promoción y el marketing como algo que no va con nosotros. Son innumerables las veces que le escucho a alguien decir que él se dedica a escribir pero que no le gusta tener que promocionarse, que no sabe hacerlo y, sobre todo, que no piensa perder el tiempo en ello... Cada vez que lo escucho opino que es una pena porque, salvo excepcionales casos de éxito, esa persona está haciendo que su libro, que muchas veces es una gran historia, pierda muchas oportunidades de ser conocido y, por lo tanto, llegar a más personas que, al fin y al cabo es con lo que soñamos todos los que publicamos. Si no, habríamos guardado nuestros escritos en algún cajón. Pero hemos dejado que entre la luz porque queremos que nuestra historia se ilumine con otras miradas.



No somos un producto ni nos estamos vendiendo (en el sentido más peyorativo de la palabra) solo por esforzarnos en crear nuestra marca personal. Simplemente es cuestión de ir haciéndonos un nombre y, sobre todo no perder las oportunidades que el mundo de las nuevas tecnologías nos está brindando. Ahora, nuestros posibles lectores, por muy dispersos geográficamente que puedan estar, siempre están a un clic de nosotros. Solo es dar con el clic adecuado. 

Por eso, ahí van algunos primeros consejos:

  • Tiene mucho más futuro crearte una marca personal que una marca centrada en tu libro. Es tu primer libro y el pudor suele hacer que todos nos creemos una página de FB, un blog, una web dedicada a él. Porque estamos orgullosos de haberlo conseguido y también porque nos da vergüenza dar directamente la cara y de esta manera nos convencemos a nosotros mismos de que el producto es el título y no nosotros. Ya os lo he dicho, no lo somos. Lo que ocurre es que, previsiblemente, escribirás otros libros, querrás publicitarlos, volverás a ilusionarte e incluso a enamorarte de futuros y grandes proyectos y, en ocasiones descubrirás que debes empezar casi de cero porque has hecho reconocible tu anterior título pero no lo has hecho contigo.

  • Una vez has decidido construir tu marca personal, es importante que detectes cuales son aquellas cualidades que te hacen diferente a los demás. El título de tu libro o novela es una de estas cualidades, por supuesto, y como tal lo tienes que publicitar. Pero también otras cuestiones más personales. Y para eso es bueno conocernos bien. Saber cuales son nuestras fortalezas. Qué cosas destacan de nosotros. Cuáles son nuestros valores. Que percibe la gente que nos conoce (la cercana y la lejana), y muchas otras cuestiones que nos diferencian del resto. 

  • En este camino, evidentemente, las nuevas tecnologías, las redes sociales, los blogs... son herramientas imprescindibles y que nos van a servir de gran ayuda a la hora de difundir nuestra visión, nuestras potencialidades y esas cosas que nos diferencian del resto y que, a la larga, hacen que tengamos un nombre reconocible en medio de un entorno tan masificado como es el de la literatura.

  • Trabajar nuestra marca personal es algo que siempre tiene una repercusión positiva, principalmente porque aumenta nuestra identidad literaria y nos visibiliza. Al fin y al cabo, nuestro nombre va a aparecer en la portada de todos nuestros libros y la gente tiene que entender que ese nombre representa en general una forma de escribir, un género, un estilo propio y muchas otras cosas que, lo sepamos o no, todos llevamos implícitas.


En la próxima entrada y antes de entrar en materia sobre estrategias de marketing especificas para ebooks y novelas en papel os hablaré más detenidamente sobre algunas cuestiones que debes trabajar para construirte tu marca personal. Mientras tanto, simplemente, disfruta del proceso.